PALACIOS DE MADRID (VII): Palacio de Parcent

Escalera principal. Foto: Madrid en foto

Continuamos nuestra visita por varios palacios de Madrid. Hoy vamos a conocer el Palacio de Parcent, uno más del grupo de residencias nobiliarias que se instalaron en la antigua calle Ancha de San Bernardo (hoy calle San Bernardo nº 62, con vuelta a las calles de San Vicente Ferrer y del Espíritu Santo), así como el Palacio Bauer que ya visitamos en una entrada anterior.

Además de contar con vivienda con un amplio patio, situado en la parte trasera de la gran parcela, se conserva aún un destacado e interesante jardín con un invernadero, algo muy corriente en las residencias palaciegas de casco histórico de Madrid durante los siglos XVIII y XIX. En la actualidad, el palacio es una de las sedes del Ministerio de Justicia.

Vista del jardín. Foto: National Geographic

El palacio de Parcent, conocido también como Casa de los Siete Jardines, fue, en su momento, una de las residencias nobilitarias de mayor tamaño, fundiendo cinco sitios para construir una residencia palaciega en Madrid. Era su propietaria la marquesa de Mejorada y de la Breña, María Sinforosa Fernández del Campo. Su familia estaba emparentada no sólo con los reyes de la Casa de los Austrias sino también de los Borbones, y además contaba con unas colecciones artísticas de primer orden, así como otras tantas propiedades en la cercana calle del Pez y un palacio en la plaza de las Descalzas, además de las fincas de Mejorada, en Madrid.

Las obras del palacio dieron comienzo en 1729, siendo el arquitecto encargado de realizarlas Gabriel Valenciano, discípulo de Pedro de Ribera.

Planta del palacio. Fuente: Palacios de Madrid

Esta construcción palaciega se organizó con un cuerpo principal que da a la calle Ancha de San Bernardo, dos patios y un jardín trasero con cocheras; la casa en la esquina de San Bernardo y Espíritu Santo no estaba aún incorporada al palacio, por lo que la fachada principal era menor que la actual. La portada incluía el ingreso al palacio y el balcón principal, todo ello realizado con piedra berroqueña y decorada con formas muy diversas. Actualmente el conjunto palaciego se asienta en un sólido zócalo de granito sobre el que se elevan tres pisos y una cubierta a dos aguas donde se disponen unas buhardillas.

Fachada principal. Foto: Madrid en foto

Será en 1865, cuando se inicia una profunda transformación, ampliando el palacio con edificios de nueva planta, hasta su unión con las construcciones de las cocheras y las caballerizas del extremo opuesto. A su vez los descendientes de su fundadora, en concreto el XII marqués de Guadalcázar, Isidro Alfonso de Sousa, quería hacer del palacio una vivienda más confortable, con más habitaciones y mejores instalaciones, pero conservando, sin apenas variaciones, su estructura primitiva. Para la decoración interior llamó a Pierre Victor Galland, uno de los mejores decoradores europeos del momento, que había trabajado para los Rotschild y Vanderbilt.

Antecámara. Foto: davincirestauro.com

Galland intervino en tres grandes estancias principales abiertas a la calle San Bernardo, disponiendo una decoración en estilo Luis XV de gran calidad: la central, denominada salón de baile o de recepciones, una antecámara abierta con un arco rebajado a uno de los salones y comunicada mediante otro arco similar a la alcoba principal, espacios todos ejecutados con una decoración fastuosa que integraba techos, puertas, paneles con chimeneas, espejos y pinturas realizadas por el propio decorador.

Salón de Baile. Foto: elpais.com

En la planta principal, destacaba especialmente la famosa Galería romana, compuesta por tres salas unidas y definidas por la decoración clasicista, con apilastrados jónicos, mármoles y espejos, y que contenía una impresionante colección pictórica, hoy desperdigada.

El palacio, que con la reforma realizada se convirtió en uno de los más importantes de Madrid, fue comprado en 1900 por un opulento diplomático mejicano Manuel Iturbe del Villar, casado con la condesa de Belvis, Trinidad von Scholtz Hermensdorff.

Afincado en París, fue nombrado ministro -embajador- mejicano en Madrid, momento en que se traslada en 1899. Su primera residencia fue el palacio Xifré, en el Prado. Una vez adquirido el palacio de la calle San Bernardo, se plantea hacer una revisión del mismo, redecorándolo -junto al jardín- en estilos Luis XIV y Luis XV, dentro de la tendencia neobarroca que respetaba las estancias transformadas por Galland en 1865.

Alzado del palacio. Foto: El palacio Parcent

Para ello contrató al arquitecto José Monasterio Arrillaga que con proyecto de 1900 remodeló y unificó las fachadas laterales igualándolas a la principal, redecoró todas las ventanas con nueva jambas e introdujo nuevas barandillas a la francesa en los balcones.

Portada principal. Foto propia

Importante fue también el rediseño el jardín en especial el invernadero, para que sirviera de escenario de la vida social de los propietarios.

Jardín del palacio. Foto propia

De igual forma, el arquitecto fundió en un solo patio una dilatada galería de vidrio sobre columnas de hierro forjado que se cerraba en la zona central por un paso acristado elevado.

Patio con galería acristalada. Foto propia

Otra intervención y reforma importante se produjo tras el segundo matrimonio de Trinidad Scholtz en 1914 con  Fernando de la Cerda y Carvajal, duque de Parcent, diez años después de fallecer Manuel Iturbe. Es el año de comienzo de la Primera Guerra Mundial y los nuevos duques reducen sus viajes por Europa, permaneciendo entonces en su palacio de Madrid que desde ese momento sería conocido como Palacio de ParcentEl matrimonio contrató al arquitecto Luis Landecho para ampliar el palacio por la calle San Vicente.

Los duques de Parcent. Fuente: La Esfera

En 1931, el palacio fue donado por la duquesa de Parcent a su hija Piedad, casada con Maximiliano von Hohenlohe, principe de Hohenlohe, que decidió arrendarlo al Tribunal de Garantías Constitucionales en 1934 durante cinco años, para venderlo en 1945 al Instituto Nacional de Previsión. Será en 1982, cuando el palacio fue adquiridido por el Ministerio de Justicia para ampliar su sede, situada en la calle San Bernardo. Esta residencia palaciega fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de monumento en julio de 1995.

Escalera principal. Foto: masdearte.com

El Palacio de los Duques de Parcent, también conocido como la “Casa de los Siete Jardines” (antiguo nombre de la calle Espíritu Santo), responde al modelo de palacio urbano con jardín trasero característico del siglo XVIII, aunque su edificio actual es el resultado de múltiples intervenciones llevadas a cabo por los distintos propietarios en los siglos XIX y XX.  

En él destaca su portada ornamentada, la gran escalera principal, el denominado Salón de Baile en estilo rococó, la antecámara, la Galería Romana, además del  patio interior y el jardín con su fuente e invernadero.


Bibliografía y Recursos electrónicos

  • LASSO DE LA VEGA ZAMORA, Miguel (coord.), Palacios de Madrid. Madrid, Comunidad de Madrid, Dirección General de Patrimonio Histórico, 2010 (en especial pp. 198-203).
  • POZUELO GONZÁLEZ, José Ignacio., Guía de los palacios y edificios singulares del Madrid de 1868. Madrid, Ediciones La Librería, 2010 (en especial, 161-164).
  • TOVAR MARTÍN, Virgina y MARÍN TOVAR, Cristóbal., El palacio Parcent. Madrid, Ministerio de Justicia, 2009.
  • TOVAR MARTÍN, Virginia., “Pintura decorativa neobarroca: los salones del palacio del marqués de Guadalcázar” en Madrid en la sociedad del siglo XIX. Madrid: Comunidad de Madrid, Revista Alfoz, 1986, tomo 2, 499-510.