PALACIOS DE MADRID (II): Palacio de Amboage

DSC01785c

Gracias al programa de visitas “Bienvenidos a Palacio”, organizado por la Comunidad de Madrid, hemos tenido la oportunidad de entrar en contacto con varios palacios que se conservan en nuestra ciudad.

En esta ocasión vamos a conocer el Palacio de Amboage, que actualmente es la Embajada de Italia en España, así como la residencia del embajador.

embajada-italiana-madrid_vivispagna.it_
Fachada del Palacio. Foto: espanafascinante.com

No cabe duda de que es uno de los más llamativos de los que hemos visitado, no sólo por su riqueza arquitectónica, sino también por su decoración, por la belleza de su jardín y por otros muchos aspectos que ahora vamos a detallar.

En pleno barrio de Salamanca, se encuentra este interesante palacio construido entre 1914 y 1917, claro ejemplo de influencia francesa que mezcla detalles rococó con elementos neobarrocos. Durante la Guerra Civil fue la sede del Ayuntamiento de Madrid y en 1940 fue adquirido por el Estado Italiano para su sede diplomática.

Desde 1888 a 1939, la embajada estuvo ubicada en el Palacio de Abrantes, un edificio del siglo XVII situado en la calle Mayor 86 de Madrid. En la actualidad es el Instituto Italiano di Cultura.

Palacio de Abrantes. Foto: Wikipedia

Va a ser en 1939, cuando se traslade a las dependencias del Palacio de Amboage.  Pero ¿quién fue su antiguo propietario? Ramón Plá y Monge fue un indiano enriquecido que al regresar a su tierra obtuvo el título pontificio de primer marqués de Amboage, así como la gran cruz de Isabel la católica y la plaza de Consejero del Banco Hipotecario de España. En 1860 se instaló en Madrid, donde contrajo matrimonio en segundad nupcias con doña Faustina Peñalver y Fauste.

Ramón Plá y Monge. Foto: esculturaurbana.com

Su hijo, Fernando Plá y Peñalver, diputado en Cortes y heredero de su capital y su título, sería el encargado de llevar adelante el proyecto de construcción de este imponente edificio palaciego. El arquitecto Joaquín Rojí inició las obras sobre un solar de 8000 metros cuadrados del Ensanche de Madrid.

Fernando Plá y su familia. Foto: diariodeferrol.com

Este palacio obtuvo un primer premio otorgado por el Ayuntamiento de Madrid al considerarlo el mejor hotel particular construido en 1918. La revista Construcción Moderna, en 1919, explica el motivo de haber otorgado este galardón al Palacio:

       “Formando edificio aislado en el interior de un artístico y bien trazado jardín, en el que se han dispuesto, con separación del recinto destinado a los dueños, amplias dependencias de garajes, caballerizas, porterías, etc., tiene una planta sensiblemente rectangular con salientes para pórticos, serres, escalinatas, etc., que dan movimiento a sus alzados. La composición de éstos se ha sometido, en general, al estilo francés de los Luises, dentro de un conjunto de líneas que dan a las fachadas grandeza y suntuosidad. Llaman la atención, al entrar ya en el interior, la magnificencia de los salones que forman la planta baja, la elegante traza de la escalera principal que comunica con el hall del primer piso, decorado con arreglo al llamado estilo español (siglo XVII); lo bien dispuesto de las habitaciones privadas y de servicio, y el gran número de detalles de confort que enriquecen el palacio”.

El palacio se distingue por su carácter aislado y rodeado de artísticos jardines, que ocupan prácticamente una manzana completa, separándose de aquel el pabellón de cocheras y portería.

Planta baja del Palacio. Fuente: COAM

Éste se desarrolla en un volumen de cuatro niveles y planta rectangular, organizada según un eje Norte-Sur, en el que se suceden, un pórtico, vestíbulo circular, salón, con su galería exterior, así como una destacaba y elegante escalera de honor, iluminada por una gran vidriera de la casa Maumejean, que comunicaba con los dormitorios y otras habitaciones privadas.

Escalera de honor. Foto propia

Seguidamente se ubica el comedor adornado con pilastras, espejos, consola y chimenea de mármol veteado.

Comedor del palacio. Foto propia

Más allá se sitúa la serré o invernadero, decorado con una fuente mural de mármol y la  notable escultura de la bailaora Pastora Imperio, obra de Mariano Benlliure.

Externamente este espacio se encuentra delimitado por una gran cristalera que da acceso a una terraza y a la escalinata imperial que desciende al jardín.

Fachada del Palacio desde el jardín. Foto propia

Los alzados, concebidos en un espectacular neobarroco francés, se caracterizan por el juego de luces y sombras que provoca el movimiento de los muros, y por la profusión de elementos ornamentales, dobles columnas de orden gigante, grandes frontones circulares, guirnaldas, medallones, ménsulas.

El palacio albergan una amplia y destacada colección de obras de arte (pinturas y esculturas), en gran parte propiedad del Ministerio de Asuntos Exteriores o concedidas en depósito temporal por la Galería Nacional de Roma, el Museo Nacional de Roma, el Museo de Nápoles, así como por la Galería de Capodimonte y la Galería de Florencia. Entre las obras figuran muchos ejemplares de pintura italiana del siglo XVII (especialmente de las escuelas de Nápoles y Parma), entre los que destacan nombres de insignes maestros como Salvador Rosa, Cavalier D’Arpino, Pier Francesco Mola y Federico Buzzi. No faltan ni siquiera obras de maestros extranjeros, en particular de la pintura flamenca de los siglos XVII y XVIII, aunque aún se conservan algunas obras españolas, como la ya comentada escultura de Pastora Imperio, obra de M. Benlliure, así como la decoración mural, bajorrelieves, pinturas murales, etc.

Es todo un modelo de suntuosidad, nuevo y grandioso, conforme a la alta burguesía. Ejemplo de buen hacer, con apariencia de antiguedad mucho mayor que la real.

¿Te ha gustado este palacio? ¿Conoces dónde está? Si te acercas a conocerlo, no dudes en observarlo al exterior, y si tienes oportunidad de conseguir una reserva a través del programa de “Bienvenidos a Palacio” será tu oportunidad de admirarlo en su totalidad. 

 

—————————————-
Datos de Interés
Palacio de Amboage (Embajada de Italia)
Calle Lagasca, 98, Madrid, España