IGLESIAS DE MADRID (VII): San Matías y la contribución de Repullés y Vargas en la arquitectura neomudéjar madrileña

Iglesia

En anteriores entradas hemos conocido cómo surgió y se desarrollo la arquitectura neomudéjar  en Madrid, donde el ladrillo va a ser el material principal empleado en edificios de rápida construcción y bajo coste. De esta forma fueron surgiendo no sólo casas particulares, sino también iglesias, hospitales, casas de beneficencia, colegios, edificios de esparcimiento, etc., con un carácter plenamente madrileño, convirtiéndose en una de las aportaciones más destacadas a la arquitectura de los siglos XIX y XX.

Sin embargo, vimos cómo fueron adquiriendo importancia, y una especial predilección por esta modalidad arquitectónica, los edificios de carácter religioso y de beneficencia. Ya hemos conocido las iglesias de San Fermín de los Navarros y Santa Cristina.

En este ocasión vamos a adentrarnos en otro recinto religioso dentro de nuestra ciudad, localizado en el distrito de Hortaleza. Se trata de la iglesia de San Matías construida en ladrillo que ha sido considerada como uno de los primeros ejemplos del movimiento arquitectónico neomudéjar.

Perspectiva de E.M. Repullés (1877). Fuente: COAM

El templo es el resultado de tres proyectos sucesivos firmados por varios arquitectos. Tras la ruina y destrucción del primer edificio hacia 1850, se encargó el diseño de uno nuevo a Blas Crespo, que en 1858 inicio el proyecto, pero que tuvo que paralizar las obras por falta de fondos. Poco más tarde, Francisco Enríquez y Ferrer se encargó de redactar un segundo proyecto que iba a determinar la división de la iglesia en tres naves, pero tampoco se llevó a la práctica. Habrá que esperar al año 1877 para que el Arzobispado de Toledo, del que dependía Madrid, solicite una tercera propuesta a su arquitecto diocesano. En esta ocasión fue Enrique María Repullés y Vargas el encargado de llevar a cabo un proyecto que iba encaminado a recuperar la nave única del primer arquitecto, por su mayor capacidad -determinado sobre todo por el rápido crecimiento de la población que vivía en este barrio de Hortaleza, hasta ese momento vecina ciudad de Madrid-, pero intentando mantener el presupuesto reducido de Ferrer.

Planta de la iglesia. Foto: Historias matritenses

Para abaratar costes, Repullés propuso aprovechar la obra ya iniciada de los cimientos -cuyas dimensiones totales hizo coincidir con las de la nueva nave, sin la torre de los pies ni la sacristía de la cabecera- y utilizar el ladrillo visto como único material constructivo, pero dignificándolo -en un momento de profundo historicismo- mediante referencias concretas al estilo mudéjar toledano (con arcos lanceolados lisos y polilobulados, ventanas ajimezadas, etc.), que se proponía aquí por vez primera para una construcción eclesiástica de nueva planta -pues la plaza de toros neomudéjar de Rodríguez Ayuso que inició el estilo había sido construida sólo tres años antes-, y que no sólo hacía referencia a la continuidad de la iglesia católica española bajo la dominación musulmana, sino que por su singularidad dentro del panorama europeo se consideraba como un modelo a seguir para la consecución del anhelado “estilo nacional”.

Fachadas norte y oeste (1979). Foto: Historias matritenses

Dañada en la Guerra Civil, cuando se perdieron los siete altares que la adornaban en 1888, y malamente restaurada en 1940 cegando puertas y ventanas, la iglesia ha sufrido en dos ocasiones el cambio de la estructura de cubierta, la primera en 1969, y otra en 1988, cuando se aprovechó la obra para liberar algunos de los huecos tapiados previamente.

Vista al interior. Foto: COAM

Nos encontramos en un templo de nave única, donde el presbiterio -dispuesto a mayor altura-, está cubierto por una bóveda de crucería nervada, mientras que un sencillo coro ocupa los pies del templo. El edificio fue concebido de modo completamente simétrico, según podemos observarlo en la disposición de los volúmenes, del espacio y de los vanos de acceso e iluminación.

La torre de campanas quedaría situada sobre el eje longitudinal por encima de la puerta principal. Este último recurso iba a ser muy habitual en posteriores proyectos de Repullés y Vargas para las iglesias madrileñas de Santa CristinaNuestra Señora de los Ángeles.

Alzado norte del templo. Fuente: Historias matritenses

Una puerta en la fachada principal y cuerpo bajo de la torre y otra en cada costado dan acceso al templo, así como una más pequeña en la fachada posterior para dar independencia a la Sacristía.

Fachada de acceso al templo. Foto: Madrid en foto

El edificio se articula estructuralmente de manera muy sencilla. Una serie de gruesos machones, seis a cada lado, se enlazan longitudinalmente por medio de arcos apuntados, visibles desde el interior, que se cierran por medio de paramentos aligerados en los que se disponen las ventanas.

En lineas generales, el templo que resulta de esta composición es elegante, en la medida en que responde a un criterio de sobriedad muy marcado que se manifiesta en la nitidez geométrica de sus volúmenes -torre, nave y capilla mayor-, que le confieren una cierta monumentalidad a pesar de la modestia de sus dimensiones.

Fachada oeste. Foto: Mapio.net

Por tanto, este último y definitivo proyecto constituye “el único trabajo de Enrique María Repullés y Vargas para la Junta Diocesana de Reparación y Construcción de Templos del Arzobispado de Toledo que logró alcanzar cierta repercusión, seguramente por tratarse de un caso singular entre todos aquellos que realizó a lo largo de la etapa inicial de su trayectoria como arquitecto, entre los años 1870 y 1889: en lugar de las reparaciones que constituían el habitual cometido de cualquier arquitecto diocesano, esta vez el encargo llevado a cabo consistió en la construcción de un nuevo edificio”.

¿Te ha parecido interesante el estudio de esta iglesia? ¿La conoces? Es importante reconocer la contribución de su arquitecto en Madrid durante el último cuarto del siglo XIX.


Bibliografía y Recursos electrónicos

  • GONZÁLEZ AMEZQUETA, Adolfo., “La arquitectura neomudéjar madrileña de los siglos XIX-XX”, Arquitectura, año 11, nº 125, mayo 1969, 1-74.
  • MARTÍN SÁNCHEZ, Julio., “La contribución de Enrique María Repullés y Vargas al surgimiento de la arquitectura neomudéjar madrileña: la iglesia de San Matías en Hortaleza”, Imafronte, nº 15, 2000, 145-166.
  • Iglesia Parroquial de San Matías. COAM