IGLESIAS CONVENTUALES DE MADRID: Benedictinas de San Plácido

La Anunciación (detalle). Foto: Blog De Rebus Matritensis

Un nuevo templo nos abre las puertas para contemplar todo el patrimonio histórico-artístico que guarda en su interior. En esta ocasión nos encontramos en la iglesia conventual de San Plácido, ubicada entre las calles San Roque, 9 y Pez, 5. Este recinto sagrado está considerado como uno de los más bellos del Barroco madrileño, enriquecido por los lienzos del pintor Claudio Coello, las esculturas de Manuel Pereira y Gregorio Fernández y, antiguamente, por el Cristo de Velázquez. 

Para conocer más detalles sobre este interesante edificio y convento, vamos a repasar su historia.

El origen del convento de benedictinas de San Plácido se remonta a la primera mitad del siglo XVII, en torno a 1623, cuando D. Jerónimo de Villanueva, protonotario de Aragón y ministro de Felipe IV, decidió crear este recinto sagrado como un regalo para su antigua prometida, Doña Teresa Valle de Cerda, primera abadesa de San Plácido.

Antes de su edificación, que contó con la protección del propio rey Felipe IV y la ayuda del arzobispo de Santiago, D. Luis Fernández de Córdoba, hubo en este lugar una pequeña capilla que funcionaba como anejo parroquial al abadengo benedictino de San Martín (que se encontraba en la plaza de las Descalzas Reales).

Felipe IV, obra de Velázquez (Museo Meadows, EE.UU.)

La construcción del complejo monástico se inició en 1641, concluyéndose las obras veinte años después. Las obras de la iglesia, que es lo único que se conserva de la primitiva edificación, comenzarían más tarde, en 1655, siendo su arquitecto Fray Lorenzo de San Nicolás, religioso agustino calzado, autor del “Arte y Uso de la Arquitectura”, un tratado práctico sobre materiales constructivos y órdenes arquitectónicos. Esta obra fue leída por todos los arquitectos y la mayor parte de las obras construidas en Madrid y sus alrededores fueron por él supervisadas.

En la obra de San Plácido colaboró con él un maestro de obras, Juan de Corpa, que había conocido a Fray Lorenzo cuando éste realizaba el convento de Agustinas Recoletas de Colmenar de Oreja, población madrileña contigua a Chinchón, de la que Corpa era originario.

El acceso al templo se realiza a través de una puerta adintelada, adosada al muro de ladrillo, presidida por un relieve con el tema de la Anunciación, obra del escultor portugués Manuel Pereira, flanqueada por los escudos de los Villanueva.

MADRID.CONVENTO DE SAN PLACIDO S.XVI.ESCULTURA DE LA ANUNCIACION DE MANUEL PEREIRA
Portada del templo. Relieve de la Anunciación. Foto: Blog Varikyno

Ya en el interior, la iglesia consta de planta de cruz latina, con una única nave ancha, pero corta, apoyada en pilastras y entablamentos dóricos sobre la que dispone una bóveda de cañón con lunetos.

placidas_planta
Planta de la iglesia. Foto: Blog Camina Madrid

Seguido a la nave se sitúa el crucero con una destacable cúpula semiesférica sobre pechinas ricamente decorada, cuya autoría se debe a Francisco Rizi que la pintó ayudado por otro gran artista, Juan Martín Cabezalero hacia 1684.

3473303256_fa038901c2_edited
Frescos de la cúpula del crucero. Foto: Blog flickriver

Toda ella se encuentra dividida en ocho gajos con una animada decoración vegetal. En cada uno de ellos observamos las veneras de las órdenes militares de la regla de San Benito: Alcántara, San Juan, Calatrava, San Mauricio, Avis, San Esteban, Cruz de Cristo y Montesa. También fueron decoradas las pechinas en la que se representan a varias santas benedictinas (Juliana, Hildegarda, Isabel, abadesa y Francisca Romana), cada una con sus símbolos.

Al fondo, en la capilla mayor, se sitúa un destacado retablo cuya estructura parece del último cuarto del siglo XVII, con una serena composición a partir de un arco central flanqueado por dos cuerpos adintelados. Fue realizado, en cuanto a su diseño y armazón, por los hermanos Pedro y José de la Torre.

Vista hacia la cabecera. Foto: Blog Turismo Madrid

El cuerpo central se encuentra ocupado por el gran cuadro de La Anunciación, obra del pintor Claudio Coello, pintado en 1667, en el que a la tradicional escena acompaña el arcángel Gabriel a la Virgen, con profetas y sibilas, que predijeron la venida del Salvador. Estas figuras presentan una clara influencia de Rubens, cuyas obras ya había contemplado en las colecciones reales del Alcázar de Madrid.

Ese mismo año también pintó los dos retablos laterales, La visión de Santa Gertrudis a la derecha y San Benito y Santa Escolástica, a la izquierda, fundadores de la orden benedictina. Los autores de los retablos fueron también los hermanos de la Torre, en cuyo trabajo pervive el gusto por el clasicismo, sin que aparezca aún la columna salomónica típica de Churriguera.

Plácido 1
San Benito y Santa. Escolástica. Foto: Blog Cultura y Religión

Ya a los pies de la iglesia, se sitúa -en el lado del Evangelio-, una capilla con un retablo realizado por los ya mencionados hermanos de la Torre, y que alberga una imagen de la Inmaculada Concepción, de madera policromada (s. XVII).

Inmaculada Concepción. Foto: Blog De Rebus Matritensis

En el lado de la Epístola, se abre otra capilla, con un lienzo en el que se representa a la Virgen y una dama orante, así como una urna barroca con la sorprendente talla de un Cristo Yacente (s. XVII), obra de Gregorio Fernández.

Además se conservan dos cuadros del pintor Miguel Jacinto Meléndez con las imágenes de las Vírgenes del Milagro y de Atocha, así como una pequeña imagen del Niño Jesús, obra de Juan Martínez Montañés.

gregorio
Cristo Yacente. Foto: Blog Caminando por Madrid

Por último, debemos indicar que en esta misma iglesia se encontraba el Cristo Crucificado de Velázquez pintado por encargo de Felipe IV.  Una serena representación de Cristo inerte, clavado a la cruz con cuatro clavos, de bellas proporciones. Su fondo oscuro, casi negro, elimina toda referencia espacial, lo que acentúa la sensación de soledad, silencio y reposo, frente a la idea de sufrimiento. Hoy en día esta obra se encuentra en el Museo del Prado.

A 4158
Cristo Crucificado, obra de Velázquez (Museo del Prado)

La iglesia del convento de San Placido es, sin duda, uno de los ejemplos más bellos y conseguidos del arte del tercer cuarto del siglo XVII en Madrid, cuyos lienzos y frescos de Claudio Coello y Francisco Rizi, así como las tallas de Pereira han llegado todas íntegras hasta nosotros, junto con su arquitectura. Por eso, este interesante recinto sagrado madrileño fue declarado Monumento Nacional en 1943.

¿Conocías la existencia de este templo barroco madrileño? ¿Te interesaría ir a visitarlo? Si es así, además de conocer otros monumentos de Madrid que sean de tu interés, pincha aquí


Bibliografía y Recursos electrónicos

  • CASTELLANO HUERTA, María Águeda., El convento de San Plácido: historia, arte y leyenda en el corazón de Madrid. Madrid, Ediciones La Librería, 2003.
  • GARCÍA GUTIÉRREZ, Pedro F. y MARTÍNEZ CARBAJO, Agustín F., Iglesias conventuales de Madrid. Madrid, Ediciones La Librería, 2011, 83-105.
  • GUERRA DE LA VEGA, Ramón., Madrid de los Austrias. Guía de Arquitectura. Madrid, 1984, 154-159.
  • GUERRA DE LA VEGA, Ramón., Guía para visitar las iglesias y conventos del Antiguo Madrid. ed. del autor, Madrid, 1996, 184-185.
  • COAM. Arquitectura de Madrid
  • Manuel Blas. Madrid. Blog dedicado íntegramente a Madrid
  • Patrimonio Histórico de Madrid