Francisco de Cubas y la arquitectura neogótica en Madrid (I)

Muchos fueron los arquitectos que trabajaron en Madrid durante el siglo XIX. Sin embargo, muy pocos tuvieron una importancia tan destacada como tuvo Francisco de Cubas y González-Montes. El haber proyectado la catedral de la Almudena, y haber sido alcalde de nuestra ciudad, justifican esa singularidad y dedicación a su labor arquitectónica en esta nueva entrada.

Proyecto original. Catedral de la Almudena. Foto: IPCE archivo Ruiz-Vernacci

Tanto su vida como su obra tienen gran interés como testimonio de la sociedad española de los años de Isabel II y de la Restauración. El hecho de ser el arquitecto oficial de la aristocracia madrileña, así como de gran número de instituciones benéfico-religiosas, le dan a Cubas un lugar concreto en la arquitectura española del siglo XIX.

Su obra debemos encuadrarla dentro de dos estilos que responden a estéticas y a épocas muy diferentes. Por un lado, su arquitectura sigue el estilo “italianizante” y con tendencias clásicas, y por otro, sus edificios -de carácter religioso- traducen una arquitectura caracterizada por un goticismo neomedieval.

Precisamente, dentro de este segundo estilo, vamos a situarnos en dos edificios -de singular interés-, como son la iglesia y el convento de las Salesas Reales, situados en la calle Santa Engracia, 18, así como la iglesia de Santa Cruz, en la calle Atocha, 6.

El monasterio Real de la Visitación de Santa María, de monjas de la orden de San Francisco de Sales, más conocido con el nombre de las Salesas Reales, fue fundado en 1748 por la reina doña Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, con idea de establecer un colegio para niñas nobles y con el propósito no confesado de que sirviera de enterramiento y refugio en sus días de viudedad.

Bárbara de Braganza. Foto: Wikipedia

Originalmente la comunidad estuvo asentada en el beaterio de San José y posteriormente en la casa de don Juan Brancacho situada en el Prado Viejo de San Jerónimo. En 1757 serían ubicadas en una nueva sede sita entre las actuales calles de General Castaños y Santa Bárbara, cuyas obras fueron llevadas a cabo por los arquitectos Francisco Calier y Francisco Moradillo, aunque por poco tiempo.

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Alzado de Iglesia y Convento. Fuente: COAM

El 28 de octubre de 1870, fecha del decreto de exclaustración, supuso un cambio en el convento que determinó su transformación en Palacio de Justicia, obra del arquitecto Ruiz de Salces, mientras que la iglesia se convirtió posteriormente en la parroquia de Santa Bárbara.

Tras la exclaustración, la comunidad pasó a establecerse en el monasterio de las Salesas Nuevas en la calle San Bernardo, 72. Será ya en 1880 cuando las vemos ubicadas en un edificio nuevo construido en el calle Santa Engracia, obra de los arquitectos Francisco de Cubas en colaboración con Federico Aparici, donde viven en la actualidad.

Este monasterio constituye una de las mayores construcciones del barrio de Chamberí, siendo declarado Bien de Interés Cultural en 1977.  El estilo artístico del conjunto es el neogótico.

De ambas edificaciones, destacamos la iglesia que presenta una fachada en la que se disponen unas pilastras, compartimentando la misma en tres calles. En su calle central se sitúa un portal apuntado sobre el que se yergue un gablete culminado por un frontón, en donde se abre una tracería polilobulada, y en el tímpano se ubica un altorrelieve con la efigie del Sagrado Corazón de Jesús.

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Sobre este portal se sitúa un balcón en el que se asienta un arco apuntado y antepecho trilobulado. Rematando el conjunto se eleva una torre de campanas donde se abren tres vanos apuntados en sus cuatro frentes, y un gran chapitel octogonal rematado con bola y cruz de forja.

Una vez traspasado el atrio de entrada, se ingresa al interior. Este templo es de una sola nave con capillas laterales de arcos rebajados sobre los que se disponen, a nivel del primer piso, unas tribunas voladas con celosías de tracerías neogóticas y gabletes. Consta de cuatro tramos apoyados en pilares sobre los que se apoyan columnas con capiteles corintios, y en los que se asientan las bóvedas de crucería de la nave, brazos del crucero y presbiterio.

Vista hacia la cabecera. Foto: Blog Madrid en foto

Sobre el crucero se levanta un cimborrio octogonal sobre trompas en las que se abren ventanas apuntadas y geminadas con tracerías, y en cruce de los plementos de la cubierta se dispone una clave decorada con motivos vegetales. Bajo las trompas de disponen las imágenes de los cuatro Evangelistas.

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Crucero. Foto: Patrimonio Histórico de Madrid

Ya en el presbiterio se erige un destacado retablo mayor, formado por una predela y dos cuerpos divididos en tres calles. La elevada predela se decora con arquerías neogóticas con arcos apuntados y columnillas. En el centro del primer cuerpo se dispone el escudo de la Orden de la Visitación (Salesas) formado por un corazón de Jesús atravesado por dos flechas en aspa y rodeado por la corona de espinas. Cabe también destacar la gran pintura de la zona central, en donde se representa la Aparición del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque, realizado por Mejía, en 1873.

Retablo mayor. Foto: Patrimonio Histórico de Madrid

Finalmente a los pies se dispone un coro alto protegido por un antepecho neogótico, que avanza sobre un arco rebajado, y en que se sitúa un destacado órgano.

Coro a los pies. Foto: Patrimonio Histórico de Madrid

Todo el templo se ilumina con ventanas apuntadas y geminadas, con tracerías y grandes rosetones en el coro y brazos del crucero, realizadas por la Casa Maumejean.

[Continuará….]