Antonio Palacios y El METRO de Madrid

Madrid ha sido y sigue siendo una ciudad en continuo crecimiento. De hecho el movimiento diario de sus habitantes hizo que fuera necesario la creación de una red de transportes acorde con la actividad de sus ciudadanos.

A comienzos del siglo XX, nuestra urbe planificaba ya su futuro de gran ciudad, consciente de que los movimientos de salida y entrada de la población de la Villa y Corte traerían consigo un desarrollo urbanístico importante. Y en función de estas previsiones, se diseñaron dos grandes proyectos: la apertura de la Gran Vía -que permitiría a la ciudad expandirse desde el casco antiguo hacia la periferia- y la construcción de una red de metro, como transporte del futuro.

Para Madrid, todo esto resultó vital. Lo que era un caserío en tiempos de Felipe IV comenzaba a crecer con las primeras manzanas del ensanche, primero tímidamente en 1868 y con un ritmo rápido después.

Las nuevas construcciones desbordaban las viejas murallas y los madrileños tuvieron que enfrentarse a la necesidad de alternativas que les dieran la posibilidad de llegar puntual y cómodamente a sus puestos de trabajo, a los centros de decisión administrativa, a los comercios y a los lugares de esparcimiento que se empezaban a localizar en un centro antiguo rodeado por un ensanche moderno que, al mismo tiempo, se veía ya anillado por el extrarradio emergente.

Así nació el metro, en 1919, entre los Cuatro Caminos, en la frontera de lo urbano y lo suburbial, y el corazón de la Villa: la Puerta del Sol. Era el inicio de un largo y fecundo proyecto entre la ciudad que se desarrollaba en la superficie y la ciudad que comenzaba a surgir en las profundidades bajo la otra. Era el comienzo de otro desarrollo de ciudad alrededor de un nuevo medio de transporte público, concebido para dar servicio a las capas más desfavorecidas de la población, y que terminaría convirtiéndose, hoy en día, en el más eficaz, moderno y rápido de todos los sistemas de transporte públicos del mundo.

En 1917, el arquitecto de la Compañía Metropolitana Alfonso XIIIAntonio Palacios, fue el encargado de llevar adelante el proyecto y diseñar las estaciones, accesos y edificios de la compañía, como las Cocheras de Cuatro Caminos. En estos momentos se estaban ya planificando las estaciones subterráneas de la Línea 1, comenzando por la Estación de Sol (la línea Sol-Cuatro Caminos se inaugura en 1919).

La misión de Palacios en la Compañía Metropolitana fue la de proporcionar un estilo decorativo a los vestíbulos y puntos de acceso del nuevo medio de transporte. Este arquitecto diseñó los accesos de granito con sus barandillas de hierro enroscado para las bocas monumentales.

También diseñó los templetes de acceso en la Puerta del Sol (este templete estuvo en funcionamiento hasta 1934), y en la Red de San Luis (el templete estuvo vigente en la plaza hasta 1970). Ambos fueron precursores en Europa, siendo los primeros en su estilo.

Los pasillos interiores del metropolitano se realizaron en azulejos blancos biselados con el objeto de evitar la posible claustrofobia causada en los pasajeros al tener que viajar en un medio de transporte subterráneo, tan poco habitual en la época.

Destaca el empleo unificado de estilos en los pasillos y salas, mediante una decoración fundamentada en el empleo de cerámicas toledanas y sevillanas de tonos dorados y azules. Las continuas modernizaciones a que se ha visto sometida la red de Metro han hecho desaparecer casi todo el trabajo de Palacios, sin embargo aún pueden verse vestigios de su obra suburbana en la Estación de Chamberí. Se conservan azulejos decorados con encintados de cerámica y que servían para enmarcar los carteles publicitarios, realizados también con azulejo de cerámica.

Incluida en el itinerario de la primera línea de Metro que se inauguró en 1919 y que cubría el trayecto de Cuatro Caminos a Sol, fue cerrada en 1966 y ha conservado prácticamente intacta su decoración original, incluyendo carteles publicitarios y señalizaciones. Ha sido restaurada y acondicionada y desde 2008 puede ser visitada por el público como parte del Centro de Interpretación de Metro de Madrid ANDÉN 0.

Otra estación en la que también se conservan parte de las aportaciones de Palacios es la de Tirso de Molina. La estación de Progreso (como así se la conocía al principio) fue inaugurada en 1921, dentro del tramo de ampliación de la Línea 1 que unió Sol con la estación de Mediodía, hoy llamada Atocha.

Como el resto de las estaciones, su boca de acceso contaba con un poste anunciador que se erigía sobre una balaustrada de granito, aún conservada.

En su interior, en el vestíbulo de entrada, se mantiene parte del diseño y la decoración original, con el techo abovedado revestido de azulejería blanca y cenefas decoradas o con un escudo de cerámica vidriada con reflejos de oro y cobre sobre la entrada del andén.

La Estación de Pacífico,  cuyos andenes se sitúan bajo la avenida de Ciudad de Barcelona a escasa profundidad, se inauguró -dentro del tramo Atocha-Puente de Vallecas- el 8 de mayo de 1923. De igual forma fue decorada por Palacios siguiendo el modelo empleado en otras estaciones del metropolitano, a base de azulejos blancos y cerámica. En los años 60 -del siglo pasado- se ampliaron los andenes, lo que determinó la desaparición de la decoración original de la estación. Únicamente se conservó el vestíbulo original de la estación que ha llegado hasta nuestros días.

Hace muy poco se ha abierto al público dicho vestíbulo, después de la rehabilitación que ha realizado la Comunidad de Madrid, como espacio emblemático.

El metro ha ido conectando distancias, y lo sigue haciendo, así como unir barrios, desde sus comienzos hasta hoy, y sigue dando capacidad de movimiento en tiempos donde cada día la movilidad comenzaba a ser más complicada. Y así, poco a poco, con la ampliación progresiva de la red metropolitana se ha ido configurando otra ciudad bajo tierra. Madrid y el Metro caminan juntos, es la constatación de algo evidente y visible.


BIBLIOGRAFÍA

  • Antonio Palacios y el Metro de Madrid: http://www.antoniopalacios.es/metro.html [Recurso electrónico]
  • ARMERO ALCÁNTARA, Gonzalo y ARMERO CHAUTON, Jacobo., Antonio Palacios. Constructor de Madrid. Madrid, Ediciones La Librería, 2001.
  • MOHEDAS GARCÍA, César et alt.,  90 años de metro de Madrid. Madrid, Ediciones La Librería, 2011.
  • MOYA RODRÍGUEZ, Aurora., Metro de Madrid, 1919-2009: noventa años de historia. Madrid, Metro de Madrid, 2009.